En nuestro sistema tributario, la tributación de las rentas producidas por las personas jurídicas (tanto con personalidad jurídica como sin personalidad jurídica) se basa en un doble principio: el principio de “transparencia” para la tributación de la renta de las sociedades, y el principio que llamaremos la “distribución” en lo que respecta a la tributación de la renta de la participación en sociedades.

¿Qué es una sociedad patrimonial?

El nacimiento de las empresas patrimoniales a menudo estuvo dictado por un requisito de carácter normativo: la obligación de desagregar para las empresas de servicios propietarias de redes, plantas y otros equipos. En este caso, se hace referencia al art. 35 de la Ley 448 de 2001 (Ley de Hacienda 2002), cuya justificación consiste en la necesidad de asegurar la plena accesibilidad a los activos funcionales al desempeño de los Servicios Públicos Locales por parte de los sujetos de gestión eventualmente elegidos con trámite público.
Estas consideraciones normativas condicionan un proceso de ampliación de competencias y responsabilidades de las Autoridades Locales, por lo que, para hablar de autonomía efectiva, es fundamental preparar un abanico de instrumentos de política local eficazmente amplios y eficaces. Por lo tanto, la reestructuración de las finanzas públicas es necesaria para tener en cuenta las limitaciones impuestas por el Pacto Europeo de Estabilidad, así como para liberar los recursos necesarios para relanzar la acción de los gobiernos locales en el área relevante en la dirección de satisfacer cada vez más necesidades articuladas.

Tipos de sociedades patrimoniales

  1. Entidades patrimoniales de tenencia de inmuebles. Este tipo de sociedades solo poseen inmuebles para el uso y disfrute familiar.
  2. Entidades patrimoniales de alquiler de inmuebles. Se dedican al alquiler de los inmuebles que posee la sociedad. Para poder ser sociedad patrimonial no se puede tener a nadie contratado con contrato de trabajo para gestionar dichos alquileres. Si la sociedad que posee y alquila los inmuebles tiene, al menos, una persona contratada a jornada completa, en este caso estaremos ante una sociedad no patrimonial de alquiler de inmuebles.
  3. Entidades patrimoniales de tenencia de valores. Se dedican solo a poseer valores e invertir en Bolsa, sin disponer de estructura empresarial ni emplear a trabajadores.

Consejos muy útiles si se quiere constituir una sociedad patrimonial por motivos fiscales, hay que tener e cuenta que se puede perder beneficios fiscales concedido solo a las sociedades con plena actividad económica.
Además constituir una sociedad patrimoniales para utilizar sus activos para uso personal es una fraude muy frequente y la agenciq tributaria vigila cuidadosamente.

Evitar tributar a los tipos máximos del IRPF

El ahorro radica en que el tipo general de gravamen general del impuesto sobre sociedades es del 25 %, mientras que en el caso de tributar al tipo máximo por el IRPF, el tipo de gravamen puede llegar a alcanzar el 48 % en algunas comunidades autónomas. En cualquier caso, hay que tener presente que la menor tributación por el impuesto sobre sociedades puede reducirse si se distribuyen los beneficios de la sociedad.

Traspaso de los inmuebles a la sociedad patrimonial

El traspaso de inmuebles de un particular o una sociedad no está exento de tributación, de manera que si al realizar el traspaso de un particular a una empresa se produce una ganancia patrimonial, estas tributarán en el IRPF, además de liquidar las plusvalías que pudieran generarse.

Deducción de gastos de los inmuebles

Se podrán deducir en el impuesto sobre sociedades los gastos necesarios para el mantenimiento de los inmuebles que generen ingresos a la sociedad patrimonial. 

Tratamiento fiscal de los inmuebles improductivos

Los inmuebles improductivos de estas entidades no tributan en el impuesto sobre sociedades, pero sí en el IRPF, ya que en este impuesto con carácter general se aplicará el 2 % sobre el valor catastral del inmueble que figure en el recibo del impuesto sobre bienes inmuebles.

Pérdida de coeficientes reductores por antigüedad

Las ganancias patrimoniales obtenidas por las sociedades patrimoniales, como consecuencia de la venta de su activo, no podrían beneficiarse de los coeficientes reductores por antigüedad, algo de lo que sí puede beneficiarse un sujeto pasivo del IRPF.