Los falsos autónomos son aquellas persona que están dadas de alta en RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) y qué prestan sus servicios para una determinada empresa como si fuesen trabajadores por cuenta ajena pero sin serlo.

Este contrato conlleva para la empresa diversos beneficios pero sin embargo, para el trabajador son inconvenientes, ya que las empresas se aprovechan de sus propios trabajadores o mejor dicho, en este caso de los falsos autónomos.

Actualmente, esta situación es ilegal y puede llegar a ser denunciada por parte del trabajador, generando graves consecuencias para la propia empresa.

¿Cuál es el límite entre un trabajador asalariado por cuenta ajena y otro trabajador por cuenta propia?

Para ser un trabajador por cuenta ajena se deben cumplir una serie de requisitos:

  1. Voluntariedad: Es decir que ambas partes estén de acuerdo y firmen voluntariamente.
  2. Dependencia: Existe dependencia cuando la empresa organiza los horarios, tareas, objetivos o vacaciones del trabajador.
  3. Ajenidad: La empresa obliga al trabajador a utilizar sus instalaciones, mobiliario…Pero es el empresario quien asume el riesgo.
  4. Retribución: El trabajador recibe una cuantía fija todos los meses.

 

Consecuencias de contratar a un falso autónomo

Contratar a un falso autónomo tiene riesgos muy importantes y es que si el autónomo acaba harto podrá denunciar a la empresa y si consigue demostrar la existencia de una relación laboral que les una, el juez dará siempre la razón al trabajador.

Si ocurriese esto, la resolución supondría un despido improcedente teniendo la empresa que pagar la indemnización correspondiente al trabajador.

Además, si el trabajador quiere, podrá reclamar la diferencia de cantidades salariales que le hubieran correspondido cobrar si hubiese sido un trabajador propio de la empresa.

Y por si no fuera poco, el trabajador podría plantear una denuncia contra la empresa ante la tesorería de la SS (Seguridad Social) reclamando el pago realizado por el mismo de las cuotas de cotización a la SS de los últimos 4 años.

Ejemplo de un falso autónomo

Imagínate que un estudio de arquitectos ha decidido contratar a un aparejador para que presente sus servicios desde las instalaciones del propio estudio, utilizando todo el mobiliario y todo el material necesario, realizando además una jornada laboral fija de 9.00 a 15.00 y percibiendo una remuneración fija dependiendo del número de servicios prestados.